3 ejercicios de Teatro para trabajar ESI y Memoria en la Escuela Primaria
En el marco de la Semana de la ESI 2026, compartimos tres propuestas teatrales para abordar el cruce entre ESI, Memoria, derechos, identidad y democracia en la Escuela Primaria. Actividades sencillas para llevar al aula que invitan a representar, debatir, escuchar diferentes voces y reflexionar colectivamente a través del lenguaje teatral. Incluye material visual descargable para trabajar cada dinámica.
ACTITUD RECURSERA


Semana de la ESI 2026: recordar para transformar
Este 2026, la Semana de la Educación Sexual Integral propone un desafío particular: poner en diálogo dos campos que forman parte de la construcción democrática argentina, la ESI y la Memoria. A 50 años del último golpe cívico-militar y a 20 años de la sanción de la Ley Nacional de Educación Sexual Integral N.º 26.150, las orientaciones para las escuelas bonaerenses invitan a pensar qué relaciones existen entre los derechos, los cuerpos, las identidades, los afectos y la memoria colectiva. Desde Educación Artística, y particularmente desde Teatro, este cruce abre un territorio especialmente interesante. No se trata solamente de conversar acerca de estos temas, sino de construir situaciones ficcionales que permitan mirar, representar, transformar y volver a mirar aquello sobre lo que estamos pensando. Las siguientes propuestas están pensadas para Nivel Primario y pueden adaptarse de acuerdo con la edad, las características del grupo y los recorridos previos realizados en ESI y Memoria.
1. Tres imágenes: antes, durante y después
Para trabajar: Derechos · democracia · participación · memoria · transformación social.
Organización
Grupos de 4 a 6 estudiantes.
El/la docente propone diferentes situaciones vinculadas con derechos y vida democrática.
Por ejemplo:
Una persona quiere expresar una opinión diferente.
Un grupo quiere reunirse para reclamar algo que considera injusto.
Una familia busca información sobre una persona desaparecida.
Un niño o una niña quiere participar de una decisión que lo/la involucra.
Una persona es discriminada por ser diferente.
Alguien quiere contar públicamente algo que durante mucho tiempo no pudo decir.
Cada grupo elige una situación. La primera consigna será: "Construyan con sus cuerpos una imagen congelada donde ese derecho no pueda ejercerse."
Los estudiantes podrán representar personas, objetos, espacios o elementos simbólicos. Cuando la imagen esté construida, el resto del grupo observa.
¿Qué está sucediendo? ¿Qué relaciones aparecen entre los personajes? ¿Quién puede decidir? ¿Quién no puede hacerlo? ¿Hay alguien cuya voz no esté siendo escuchada? Después se propone una segunda consigna: "Transformen la imagen para mostrar qué tendría que cambiar para que ese derecho pueda ejercerse."
Los cuerpos pueden cambiar de posición, aparecer nuevos personajes, modificarse las distancias o transformarse las relaciones. Finalmente construyen una tercera imagen: "¿Cómo imaginamos una sociedad donde ese derecho sea respetado?" Las tres fotografías corporales conforman entonces una pequeña secuencia: Lo que sucede → lo que transformamos → lo que queremos construir.
Para conversar después
¿Qué cambió entre una imagen y otra? ¿Qué tuvieron que hacer los personajes para transformar la situación? ¿Los derechos aparecen solos o hay personas que tienen que defenderlos? ¿Qué cosas podemos hacer colectivamente que quizás no podríamos hacer solos?
2. Las voces que faltan
Para trabajar: Memoria · identidad · diversidad · participación · derecho a ser escuchado/a.
Organización
El/la docente escribe en el pizarrón: "¿Quién cuenta una historia?"
Entre todos pueden pensar situaciones cotidianas. Por ejemplo, si quisiéramos contar qué ocurrió durante un recreo: ¿sería igual la historia contada por un estudiante que estaba jugando, por otro que estaba sentado mirando, por una docente o por alguien que llegó cuando todo había terminado?
Probablemente no. Entonces aparece una segunda pregunta: "¿Qué pasa cuando algunas voces nunca son escuchadas?"
En grupos, los estudiantes reciben una situación ficcional sencilla: en una plaza del barrio ocurrió algo importante. Muchos años después, diferentes personas intentan reconstruir qué pasó. Cada integrante elige un personaje relacionado con aquel acontecimiento. Puede ser alguien que estuvo allí, alguien que observó desde lejos, una persona que era pequeña en ese momento, alguien que escuchó la historia muchos años después, un periodista, un familiar, un vecino o incluso alguien que durante mucho tiempo no quiso hablar. Cada personaje deberá pensar: ¿Qué recuerda?, ¿Qué no sabe?, ¿Qué quiere contar?, ¿Qué quiere que los demás no olviden?
Los grupos preparan una breve escena en formato de entrevistas. Un/a estudiante puede asumir el rol de entrevistador/a mientras los diferentes personajes reconstruyen aquella historia. Pero existe una regla: ningún personaje conoce toda la historia. La información completa solamente puede empezar a construirse cuando aparecen distintas voces.
Para conversar después de las escenas
Podemos preguntar:
¿Todos los personajes recordaban lo mismo?
¿Una sola persona podía explicar completamente lo sucedido?
¿Qué ocurrió cuando escuchamos diferentes versiones?
¿Hay voces que a veces tienen más posibilidades de ser escuchadas que otras?
¿Por qué puede ser importante recuperar historias que durante mucho tiempo no fueron contadas?
La actividad permite introducir una idea fundamental para trabajar la Memoria: recordar no consiste únicamente en recuperar datos del pasado. También supone preguntarnos quiénes pudieron contar sus historias, quiénes fueron silenciados y qué voces decidimos escuchar en el presente.
3. El museo de los derechos conquistados
Para trabajar: ESI · Memoria · democracia · identidad · ciudadanía.
Organización
El aula se transformará por un momento en un museo. Pero no será un museo sobre objetos antiguos. Será un: Museo de los derechos conquistados Entre todos realizan primero una lluvia de ideas:
¿Qué derechos tenemos actualmente?
Pueden aparecer, entre otros:
derecho a la identidad;
derecho a estudiar;
derecho a expresarnos;
derecho a jugar;
derecho a ser escuchados/as;
derecho a no ser discriminados/as;
derecho a recibir Educación Sexual Integral;
derecho a vivir nuestra identidad;
derecho a participar;
derecho a vivir en democracia.
Cada grupo selecciona uno. Después deberá crear una pieza viviente del museo. Puede ser:
una estatua humana, una escena congelada, una pequeña situación teatral, una publicidad ficticia, una entrevista, una noticia televisiva o una instalación realizada con cuerpos y objetos disponibles en el aula.
Pero la producción deberá responder tres preguntas: ¿Qué derecho queremos mostrar?, ¿Por qué es importante?, ¿Qué pasaría si ese derecho desapareciera? Cuando todas las producciones estén preparadas, una parte del curso se convierte en visitante del museo y otra permanece dentro de las obras. Al acercarse un visitante, las estatuas cobran vida y representan durante uno o dos minutos su situación. Luego intercambian los roles.
Para cerrar
Después del recorrido puede escribirse colectivamente una última frase: “Queremos que no se olvide que…” Cada estudiante completa la oración con una palabra, una idea o una pequeña frase.
Con todas las respuestas puede construirse una cartelera para dejar expuesta durante la Semana de la ESI.


